Historia

El 15 de junio de 1959, bajo la rectoría de Santiago Labarca, se creó la frecuencia CB-120 e inició sus transmisiones la entonces Radio UTE, una de las primeras emisoras nacionales que transmitía en frecuencia modulada. El esfuerzo de un grupo de profesionales de la Universidad Técnica del Estado daba así sus primeros frutos, después que el Ministerio del Interior concediera al plantel una concesión de 30 años para que su emisora transmitiera en onda larga.

 

Liderada por su primera directora, la educadora y especialista en medios de comunicación, María Teresa Femenías, la emisora se trazó como objetivo el de promover la labor  de la Universidad a través de una programación de indiscutible valor educativo, científico y cultural. Paulatinamente, Radio UTE se fue expandiendo y llegó a transformarse en la segunda cadena radial más importante del país.

 

En los años 60, el aporte de la radio fue fundamental para una serie de conjuntos folclóricos emergentes de la “Nueva Canción Chilena”, como Inti Illimani -por ejemplo- agrupación que nació al calor de la efervescencia cultural que se vivía en los patios de la entonces Universidad Técnica del Estado. La emisora también fue impulsora del desarrollo del radioteatro, siendo cuna de un destacado conjunto de cantantes, actores, actrices y creadores que se dedicaron a un género tan popular por esos años.

 

En 1968 asumió el rector Enrique Kirberg y se vivía una época de grandes cambios sociales y políticos, fenómeno que se vio completamente reflejado en la programación de la entonces Radio UTE. La universidad se concentraba en el mejoramiento cualitativo de la enseñanza, la excelencia académica, la orientación científico-tecnológica y la extensión cultural, aspectos de los que la emisora se hacía eco a través de su programación.

 

La madrugada del 11 de septiembre de 1973, Radio UTE sufrió el ataque de un piquete militar que ingresó al campus y destruyó con ráfagas de fusil su transmisor. En los días subsiguientes, gran parte de su discoteca fue arrasada y muchos de sus funcionarios sufrieron la destitución y algunos, incluso, el arresto. Las políticas comunicacionales de la dictadura establecieron otro estilo programático: había que evitar conflictos, así que se limitaron los espacios de opinión, política y temas contingentes; la música se volvería eminentemente clásica, orquestada y con una cuidada selección de canciones folclóricas chilenas.

 

Con el cambio de nombre del plantel, en 1981 Radio UTE pasó a llamarse Radio Universidad de Santiago de Chile y cedió sus estaciones regionales en Antofagasta, Copiapó, La Serena, Talca, Concepción, Temuco y Valdivia, desvinculándose definitivamente de su cadena nacional. Todas las radios de sus sedes se convertirían después en las actuales radios universitarias de las nuevas corporaciones surgidas a partir de entonces.

 

Con la vuelta de la democracia, a principios de la década de los años 90, Radio Universidad de Santiago retomó su fidelidad al espíritu de servicio, a través de la difusión de la cultura que alentó a sus creadores. Hoy es una emisora universitaria comprometida con la ciudadanía y para eso el pluralismo en su programación es un valor fundamental; además es una gran tribuna para los artistas nacionales, porque se ha propuesto una cuota de 80% de música chilena en su parrilla.